«La valentía y calma con que se enfrenta a esos lienzos en blanco y que llena de color crea a lo largo del tiempo un estilo, pero no una repetición. No figurativo, mezcla, mancha, difumina, experimenta. Su pintura abstracta evoca paisajes oníricos, del espacio… Hay un momento en el que el hecho de crear pintando provoca un sentimiento que invade el yo físico y mental, resultado, quizá, de comprobar cómo los colores forman un cuerpo y obtienen su propio aliento. Por esto, vale la pena vivir.»